7 jun. 2011

Born to hope

Born to hope 
El nacimiento de la esperanza

Largometraje independiente basado en las historias de la Tierra Media de Tolkien.

Director: Kate Madison

Guionistas: Paula DiSante (bajo la inspiración de J.R.R. Tolkien)

Actores principales: Christopher Dane, Beth Aynsley y Kate Madison




Hay muchas historias en la historia de nuestro mundo.
Muchas se han perdido,
dispersas en los vientos del tiempo,
más allá de la memoria del hombre.
Pero esta historia, nuestra historia,
no debe ser olvidada...

Venimos del agua,
que viene a través de los días antiguos,
a través de largos años hasta este momento,
transcurriendo a través de nuestras vidas
como la línea de sangre de los Reyes,
una corriente que fluye rápida
de memoria y aflicción. 

Una gota de sangre
y luego otra
pueden llegar a ser un murmullo,
un río, un raudal creciente, imparable,
que con el tiempo quebranta toda resistencia
para fluir una vez más
en el viaje hacia su destino.

El remanente de los fieles, los Dúnedain, 
los hombres del oeste, 
estaban dispersos, eran pocos 
y acosados por muchos peligros. 

El Señor Oscuro Sauron 
no ha olvidado el pasado, 
y de todos los pueblos de la Tierra Media 
no ocupó ninguno con más odio y más terror 
que el de los Dúnedain. 
Extendió su voluntad entre sus siervos 
y a través de largos años 
siempre intentó descubrir si los herederos de Isildur
aún seguían vivos
de modo que pudiera destruirlos 
y el último de sus mayores enemigos 
se perdería para siempre. 


A finales de la Tercera Edad, en la Tierra Media, el poder del malvado Sauron se incrementa. Sus orcos se dedican a perseguir a los escasos miembros restantes del linaje de Elendil el Alto, cuya sangre aún fluye por las venas de los últimos de los dúnedain. Dírhael, su esposa Ivorwen y su hija Gilraen son emboscados por un grupo de orcos mientras huyen del ataque a su poblado; pero resultan salvados por un grupo de montaraces guiados por Arathorn. Sin lugar seguro al que ir, los refugiados son conducidos por Arathorn a Taurdal,NB 1 el poblado gobernado por su padre y capitán de los dúnedain del norte, Arador. Una vez allí, Arathorn y Arador especulan sobre la causa del interés de los orcos en encontrar joyas de los dúnedain. Durante su estancia en Taurdal, Gilraen se enamora de Arathorn.

A la vista de los ataques a los asentamientos vecinos, Arador conduce a sus fuerzas en una campaña contra los orcos de la zona en un intento de devolver la paz a la región. Mientras tanto, envía a Arathorn por su cuenta para que intente determinar el sentido de los ataques. Arathorn descubre que los orcos sirven a Sauron, que busca el Anillo de Barahir. Arathorn y Gilraen reciben la bendición de Arador para casarse, pero Arathorn no es capaz de juntar el arrojo necesario para pedir a Dírhael la mano de su hija. En ese momento, Arador es convocado a Rivendel para unirse al concilio de Elrond, y la boda debe posponerse hasta su regreso, cuando Arathorn sí consigue afrontar la pedida a Dírhael, y el matrimonio se celebra.

Un año más tarde, Arador resulta muerto por un troll de las montañas en los Páramos Fríos, lo que convierte a Arathorn en capitán de los dúnedain. Gilraen queda embarazada y da a luz un hijo, Aragorn. Taurdal vive en paz durante un tiempo, hasta que Elladan y Elrohir, los hijos de Elrond, llegan con noticias de Rivendel. Elrond percibe que el peligro vuelve a amenazar a la región, y pide que Gilraen y Aragorn acudan a Rivendel por su seguridad, como es además tradición entre los herederos de la capitanía de los dúnedain. Antes de que Arathorn y Gilraen pudieran tomar una decisión, una banda de orcos ataca el poblado. Son derrotados, y Arathorn guía a los montaraces en persecución de los que huyen. Consiguen alcanzarlos, pero Arathorn resulta mortalmente herido en la acción. Sin un capitán capaz de liderarlos, los dúnedain abandonan Taurdal y se esconden en la espesura de los bosques de Rhudaur, mientras el heredero Aragorn es conducido a Rivendel.