3 dic. 2012

El cine de Jodorowski

Alejandro Jodorowki. Carrera cinematográfica
Su cine llama especialmente la atención por ser impactante, transgresor, sobrecargado, extraño, con elementos esotéricos y con una atmósfera llena de simbolismos y surrealismo. Muchas veces tildadas de inentendibles, las películas de Jodorowsky tienen un lugar preferencial en el llamado "cine de culto".

En 1967 el padre de su secretario particular le ofrece dinero para realizar su siguiente obra teatral. Rueda con él su primera película, Fando y Lis, adaptación de la obra homónima de Fernando Arrabal. La obra, protagonizada por Sergio Kleiner, Diana Mariscal, Sergio Kleiner, su esposa Valerie y Juan José Arreola, se proyecta en el festival de Acapulco en México, de donde Jodorowsky sale huyendo tras un intento de linchamiento. Inclusive el Indio Fernández, indignado por las imágenes de la película, sacó su pistola para matarlo, pero no lo logró. Atacada por la prensa, la película fue defendida ante los periodistas por Roman Polanski, quien había acudido invitado al festival en compañía de su esposa Sharon Tate.

En 1970 llega su segunda incursión cinematográfica: El Topo, en el que participan como actores su hijo Brontis, Alfonso Aráu y Mara Lorenzio. El Topo le da un reconocimiento internacional, gracias al cual John Lennon, a través de su representante Allen Klein, le ofrece distribuir y financiar parte de su siguiente proyecto: La montaña sagrada. La estrella principal sería George Harrison, pero ante la exigencia de Alejandro de mostrar un primer plano de su ano, y la negativa del músico a hacerlo, el director decide no darle el papel. La montaña sagrada es la única película de ficción basada en el eneagrama de la personalidad, ideado a partir del sufismo por Georges Gurdjieff y desarrollado principalmente por Óscar Ichazo y Claudio Naranjo. La montaña sagrada lo lleva a emprender su proyecto más ambicioso: la dirección de la película Dune.

Jodorowsky trabaja en él durante más de 5 años, invitando a participar a Orson Welles y Salvador Dalí (quien cobraría 100.000 dólares por una hora y aceptó a regañadientes la oferta en su hotel de Barcelona) e involucrando también a Chris Foss, Pink Floyd y H. R. Giger, todo bajo la dirección artística del dibujante francés Moebius. Tras retrasar el proyecto infinidad de veces, la compañía productora se retira, dejando más de 3.000 dibujos realizados por Moebius, que tiempo después se convertirían en el alma del cómic El Incal.



Tras media década sin dirigir, filma Tusk, una producción francesa rodada en India. Rueda nuevamente en México su cuarto largometraje: Santa sangre (1989), producida por Claudio Argento y protagonizada por sus hijos Cristóbal y Adán. Contra su voluntad dirige The Rainbow Thief (El Ladrón del Arcoiris, 1990), protagonizada por Omar Sharif y Peter O'Toole, uno de sus mayores fracasos debido a las presiones de la compañía del productor judío ruso-polaco Salkind y su esposa la pintora mexicana Berta Domínguez D. (autora del argumento original y actriz en el filme), quienes toman el control de la película.

En 1988 en un viaje promocional a Japón, en calidad de guionista de cómics, Jodorowsky conoció al célebre dibujante y cineasta Katsuhiro Ōtomo. Gracias a la amistad surgida entre ambos Jodorowsky le dio la idea de guion para el impactante final de Akira, primer cómic manga en llevarse al cine con éxito mundial. Años más tarde Jodorowsky le ofreció al dibujante japonés la serie Megalex, que finalmente dibujó el francés Fred Beltran (1999, 2002 y 2008).

En 2012 participa en la reputada Documenta de Kassel con un libro artístico sobre el proyecto frustrado de Dune.



Revalorización de su cine
El cine de Jodorowsky está en pleno siglo XXI viviendo una fase de revalorización, en especial en el mundo anglosajón, francófono e hispanoamericano. Con una filmografía escueta, como el caso de Jean Cocteau, Andrei Tarkovsky, Fernando Arrabal o Terrence Malick, con apenas siete filmes, el cine de Jodorowsky manifiesta un universo creativo propio, en donde lo metafísico y lo terapéutico se dan la mano, en el que lo trascendental se expresa mediante un complejo entramado de símbolos cinematográficos, como ocurre con Carl Theodor Dreyer, Robert Bresson o Theo Angelopoulos, pero mediante diferentes manifestaciones estéticas. Como ejemplos de esa nueva apreción de su cine entre las nuevas generaciones de espectadores: en 2009, la montadora chilena Andrea Chignoli, que participó en la restauración de sus cuatro primeras películas en DVD en Nueva York (2006) -promovidas por la empresa ABCKO, propietaria de los derechos-, publicó un librito en Chile sobre el cine de Jodorowsky, titulado Zoom Back Camera! El cine de Alejandro Jodorowsky.


La influencia del cine de Jodorowsky se extiende a la música moderna, a músicos tan dispares como John Lennon, Peter Gabriel o Marilyn Manson (los tres amigos personales de Jodorowsky, en etapas diferentes de su vida), y al séptimo arte: el cine mexicano de los años setenta (en especial Juan López Moctezuma y Rafael Corkidi) y a cineastas tan diferentes como Dennis Hopper, David Lynch (Eraserhead), Federico Fellini o Darren Aronofsky (La fuente de la vida / The Fountain, 2006). Por ejemplo, tras ver Fando y Lis en Roma, bajo el título Il paese incantato, Fellini incorporó a su película Satyricon (Fellini Satyricon, 1969) algunos temas, símbolos y secuencias, tales como la del banquete pantagruélico o la escena de lucha en el interior del cráter volcánico. Además, en 1990, tras ver el estreno en Roma de Santa sangre, Fellini vendió a Jodorowsky el guion de Viaje a Tulum, en el que el propio Jodorowsky aparece como personaje, y que narra el viaje de Fellini a México en busca de un chamán. El guion de Viaje a Tulum fue convertido en cómic por el célebre dibujante Milo Manara, habitual colaborador de Jodorowsky. El 28 de agosto del 2011 fue lanzado el videoclip Born Villain dirigido por el actor Shia LaBeouf, en colaboración con Marilyn Manson, que además de la música también aparece como intérprete. Este cortometraje musical tiene notables referencias y homenajes a dos filmes de Jodorowsky, La Montaña Sagrada y El Topo, el primero de ellos el film favorito de Marilyn Manson. En junio de 2012, tras veintidós años sin dirigir un film, Jodorowsky inició el rodaje de la adaptación cinematográfica de la primera mitad de sus memorias, La danza de la realidad, en su localidad natal, Tocopilla.